Las torsiones y las aperturas de pecho actúan como un suave masaje para los órganos abdominales y pueden estimular la digestión. Ayudan a liberar tensiones en la zona abdominal y de la espalda, brindándote una nueva sensación de apertura y energía.
La torsión supina
La torsión supina es un ejercicio de yoga suave que relaja la espalda y masajea delicadamente la zona abdominal. Ayuda a liberar tensiones, favorece la digestión y calma la mente. Especialmente en caso de molestias por colon irritable, esta postura puede resultar beneficiosa y proporcionar un mayor bienestar.
- Túmbate boca arriba con las piernas estiradas.
- Lleva una rodilla al pecho y sujétala con las manos.
- Lleva la rodilla lentamente hacia el lado opuesto hasta que toque el suelo o esté cerca de él.
- Mantén los brazos estirados a los lados y los hombros lo más pegados posible al suelo.
- Gira la cabeza suavemente hacia el lado opuesto.
- Mantén la posición durante 6-8 respiraciones y luego cambia de lado.
El puente sobre los hombros
El puente sobre los hombros es una flexión hacia atrás suave que abre el pecho y moviliza la columna vertebral. Fortalece las piernas y la espalda, estira la zona abdominal y puede estimular la digestión. Esta postura tiene un efecto relajante y promueve el bienestar.
- Acuéstate boca arriba, con las piernas flexionadas y los pies apoyados a la anchura de las caderas.
- Los brazos descansan relajados a los lados del cuerpo, con las palmas de las manos hacia abajo.
- Al inhalar, levanta lentamente la pelvis hasta que los muslos y el torso formen una línea diagonal.
- Los hombros permanecen en el suelo, el peso descansa sobre los pies y los hombros.
- Mantén la posición durante 4–6 respiraciones, luego baja la pelvis lentamente.
- Opcional: Entrelaza las manos bajo la espalda para abrir más el pecho.
El perro boca arriba
El perro boca arriba es una poderosa flexión hacia atrás que abre el pecho, fortalece la columna vertebral y estira la musculatura abdominal. Esta postura activa todo el cuerpo, favorece la circulación sanguínea y puede ayudar a liberar tensiones en la espalda.
- Túmbate boca abajo, con las piernas estiradas y los empeines sobre la esterilla.
- Coloca las manos junto al pecho, con los dedos apuntando hacia adelante.
- Al inhalar, presiona las manos contra la esterilla y levanta el torso.
- Mantén los brazos estirados o ligeramente flexionados, con los hombros hacia atrás y lejos de las orejas.
- Dirige la mirada ligeramente hacia adelante o hacia arriba.
- Mantén la postura durante 4-6 respiraciones y siente el estiramiento en el pecho y el abdomen.